ARTES EN VIVO PARA EL DÍA A DÍA – PENSAMIENTO APLICABLE # 85 – Reconocimiento

Reconocimiento puede significar elogio y afirmación del mérito. Si esto es lo que el artista en vivo quiere conseguir con su trabajo, puede acabar volviendose loco, porque lo que a unos les gusta, seguro que no les va a gustar a otros. El camino más seguro es satisfacer el propio sentimiento de lo que debería ser el trabajo, escuchar dentro y bajarle el volumen a las reacciones de los demás. Reconocimiento también puede significar percepción de la existencia de algo. Esto es absolutamente esencial en las artes en vivo. Sin un público presente, con los sentidos abiertos a percibir lo que se está desplegando ahí delante, la actuación no puede mantenerse en pie. Somos seres sociales, necesitamos sentir que pertenecemos y que somos vistos por los demás, simplemente porque somos, sin necesidad de tener que hacer algo. Sin embargo, cuando empezamos a anhelar que los otros confirmen que somos valiosos por lo que hacemos, el terreno puede tornarse movedizo.

 

María Ferrara

ARTES EN VIVO PARA EL DÍA A DÍA – PENSAMIENTO APLICABLE # 74 – Responsabilidad

Es un privilegio que el público le brinde a uno su atención para expresar/comunicar/mostrar lo que uno quiera. Siempre hay limitaciones, claro está, pero eso es basicamente lo que está pasando. ¿Qué hago con este tiempo y espacio que se me da? ¿Qué siento que vale la pena abordar o merece atención? Cuando somos libres de elegir, también somos automáticamente responsables de nuestra elección. Incluso no elegir, si se hace libremente, es una elección, y somos responsables de ella. ¿Qué es lo que estoy contribuyendo? ¿A qué le estoy dando existencia?

 

María Ferrara

ARTES EN VIVO PARA EL DÍA A DÍA – PENSAMIENTO APLICABLE #27 – Trio

El tres es un número especial. La existencia de algo es uno. La existencia de este algo automáticamente genera lo otro, aquello que es diferente a sí, de manera que el uno y el dos surgen conjuntamente. El tres es el campo constituido por esas dos cosas diferentes, el espectro entre ellas y el punto de encuentro. El número tres aparece en muchas religiones y sistemas filosóficos como símbolo de equilibrio y perfección. Desde luego que puede ser entendido así, si pensamos que representa la integración de la dualidad. En cualquier situación en la que estemos divididos en dos… encontrar la tercera voz dentro de nosotros puede ser la solución más redonda (¡¿o la más triangulada?!)

 

María Ferrara